Un promedio no alcanza
Saber que el curso sacó 68% no te dice nada. Saber que el 54% confundió la Puna con la estepa patagónica te dice exactamente qué clase dar mañana.
Nueva mecánica
Preguntas con imágenes, opciones que pueden ser solo una foto y un informe que señala la pregunta que falló y el distractor que se los llevó puestos.
Probala sin registrarte
Esto es el juego real, el mismo que van a ver tus estudiantes. Jugá con el mouse, con los dedos o con las teclas 1 a 4.
Eso es lo que ve el alumno. Vos, además, vas a ver qué pregunta falló todo el curso.
Por qué otra trivia
Una trivia entretiene veinte minutos. La pregunta es qué te queda al día siguiente, cuando tenés que decidir qué volver a explicar.
Saber que el curso sacó 68% no te dice nada. Saber que el 54% confundió la Puna con la estepa patagónica te dice exactamente qué clase dar mañana.
Un mapa, una obra, un gráfico, un instrumento, una célula. Acá la pregunta lleva imagen y las opciones también pueden ser solo imagen.
La misma trivia se imprime como examen de múltiple choice. Y lo que marcaron en papel lo cargás después, al mismo informe que el resto.
Cómo se crea
No hay plantillas que elegir ni lienzos que configurar. Se abre una pregunta en blanco y se escribe.
De dos a seis opciones por pregunta. Tildás la correcta y listo. Se guarda solo mientras escribís: no hay botón de guardar que olvidarse de apretar.
Abajo de cada pregunta podés sumar una aclaración: el texto que va a leer quien responda, haya acertado o no. Es opcional, y es lo que convierte el juego en clase.
Tres niveles: una imagen de fondo para el juego, una por pregunta y una por cada respuesta. Si la respuesta lleva imagen, el texto es opcional: la opción puede ser solo la foto.
Al subirla elegís el recorte, y viene en proporción original. Una figura de geometría, un mapa o una tabla entran enteros: recortar a 4:3 les come datos y deja la pregunta sin respuesta posible.
Seis temas visuales, incluido uno claro para proyectar en aulas con mucha luz. Tiempo general de 20 segundos y, si una pregunta necesita más, se lo das solo a esa.
Después copiás el enlace o dictás el PIN. Se juega desde el navegador de cualquier celular, tablet o computadora. El alumno no necesita cuenta.
Después de jugar
El panel no arranca por el promedio. Arranca por la pregunta que más costó, y la abre sola: lo que viniste a ver está adentro.
Once eligieron la Puna. Doce eligieron la estepa. Esa pregunta no está mal contestada: está mal formulada, o ese contenido no quedó claro.
Porcentaje de acierto, cuántos se quedaron sin contestar y cuánto tardaron de verdad. Si rozaron el límite de tiempo, te avisa: quizá la pregunta necesita más segundos, no menos.
Si el juego es público, cualquiera puede jugarlo y correrte el promedio. Filtrás por aula, por fecha o por nombre, y destildás a quien no sea de tu curso. No se borra nada.
Dos CSV: uno por alumno y otro por pregunta con las elecciones de cada opción. En UTF-8 y separados por punto y coma, así Excel en español los abre de un doble clic.
Y si hoy no hay internet
Dos versiones del mismo botón: la del alumno, con las casillas para tildar, y la tuya, con la correcta marcada, las aclaraciones y la clave en página aparte.
En el juego las opciones se mezclan en cada partida; en papel, no. Si cargaste siempre la correcta primero —que es lo natural— la hoja sale con todas las respuestas en la A.
Por eso hay modelos A, B y C: mezclan las opciones con un orden fijo. Dos estudiantes sentados juntos reciben modelos distintos, y la hoja del alumno y la tuya siempre coinciden.
El PDF lo hace el navegador: Imprimir → Guardar como PDF. Sin instalar nada, con los acentos bien y las imágenes tal como se ven.
Elegís el modelo que tenés en la mano, escribís el nombre y tildás lo que marcó cada uno. Está pensado para treinta hojas seguidas: se carga entera con el teclado, sin tocar el mouse. Esas partidas aparecen en el mismo panel que las jugadas, así el curso completo se mira de una sola vez.
Para quién
Una propuesta concreta
Una forma de usarla que funciona. Después la vas a acomodar a tu manera, y está bien.
5 minutos
Proyectás el PIN y lo dictás. Se juega de a uno desde el celular, o de a dos si no alcanzan los equipos: discutir la respuesta en voz alta ya es parte del aprendizaje.
15 minutos
Diez preguntas a veinte segundos. Vos mirás la ronda, no el reloj: el juego corre solo y cada uno ve su devolución al responder.
10 minutos
Abrís el informe y proyectás la pregunta con menos acierto. «Doce eligieron esta. ¿Por qué les pareció?» Esa conversación vale más que la pregunta.
10 minutos
Volvés sobre el contenido que el informe marcó en rojo. No sobre el que vos suponías: sobre el que los datos señalaron.
Que puedan jugar todos
Usa la voz del propio dispositivo: no manda nada a ningún servidor ni necesita permisos. Viene apagada y la enciende quien la necesita; la elección queda recordada, así nadie tiene que prenderla cada vez.
Si ponés una imagen detrás, los textos pasan solos a apoyarse en superficies opacas. Medido sobre una foto clara con el tema papel: 17:1 de contraste, cuando la norma pide 4,5:1.
Se juega con las teclas 1 a 6 y Enter. Y se adapta de un celular de 320 píxeles a una pantalla completa de escritorio sin dejar huecos ni apretujar las respuestas.
Antes de empezar
No. Se juega desde el navegador de cualquier celular, tablet o computadora con internet. El alumno no necesita cuenta: le alcanza con el enlace o el PIN que le dictes.
Crear una trivia a mano no tiene costo. Podés hacer de 1 a 100 preguntas por juego, con todas las imágenes que quieras, y volver a usarla los años siguientes.
Imprimís la trivia como examen de múltiple choice, la rinden en papel y después cargás a mano lo que marcó cada uno. Esas partidas entran al mismo informe que las jugadas, así el curso completo se mira junto.
El juego trae un lector en voz alta que usa la voz del dispositivo. Viene apagado y se enciende con un botón: lee el enunciado, cada opción y la devolución. También podés dejarlo encendido desde el inicio para todo el curso.
El nombre con el que jugaron, el resultado y qué opción eligieron en cada pregunta. No se registra nada hasta que alguien efectivamente empieza a jugar, y en el informe podés excluir a quien no sea de tu curso sin borrar nada.
Sí. Y los informes viejos siguen siendo fieles: el sistema guarda una copia del cuestionario tal como estaba el día que se jugó.
Está en camino. La idea es que la IA proponga el primer borrador y vos lo edites y le sumes las imágenes, que es donde el criterio docente no se reemplaza.
Diez preguntas tuyas, las imágenes que ya tenés y un enlace. El resto lo hace el informe.